Qué hacer con el puré de patata que sobró
Croquetas sin bechamel, pastel gratinado o buñuelos: cuatro destinos, cuánto aguanta en la nevera y cómo recuperar la textura.
Trucos de Cocina
Recalentar y aprovechar: cómo recalentar arroz sin que se seque, tortilla jugosa, pizza crujiente y organizar los tápers de la semana.
Recalentar no es meterlo todo al microondas. Cada plato tiene un método porque el problema es distinto: el arroz necesita humedad —una cucharada de agua y tapado—, la pizza necesita calor seco por abajo para recuperar la base, y la tortilla necesita poco calor y tapadera para que el huevo no se cuaje más de lo que ya está.
Las cuatro fichas de esta sección están programadas. Mientras salen, los tres platos que más se recalientan tienen su página: los arroces, con su aviso de seguridad; la tortilla, y la pizza. Y los guisos, que son los únicos que de verdad mejoran de un día para otro, están en guisos y estofados.
Croquetas sin bechamel, pastel gratinado o buñuelos: cuatro destinos, cuánto aguanta en la nevera y cómo recuperar la textura.
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El resto de los trucos está en trucos de cocina, y cómo guardarlo en conservar y congelar.
Con una cucharada de agua por ración, tapado y al microondas a media potencia, removiendo a mitad. El vapor rehidrata el grano, que al enfriarse ha perdido agua. Y una regla de seguridad: el arroz cocido se enfría rápido, se guarda en nevera y se recalienta una sola vez.
Los guisos de legumbre y de carne, los escabeches y los currys: el reposo reparte los sabores y la grasa emulsiona mejor. Lo que empeora siempre es todo lo que dependa del crujiente —fritos, rebozados, masas— y el pescado a la plancha, que se seca al recalentar.