Chocos Asados
Receta típica canaria donde podrás elaborar unos estupendos chocos. Ingredientes, cantidades para 4 raciones y preparación paso a paso.
Pescados
Sepia paso a paso: sepia a la plancha con salsa verde, a la cazuela, con guisantes, chocos asados y brochetas con langostinos.
La sepia —choco en Andalucía— tiene el cuerpo mucho más grueso que el calamar, y eso cambia los tiempos: a la plancha necesita fuego muy fuerte y cortes en la superficie para que no se encoja, y en cazuela, bastante más rato que un calamar. A la plancha, la sepia con salsa verde y los chocos asados.
Guisada es donde da lo mejor de sí, porque suelta un jugo oscuro que tiñe y engorda la salsa: la sepia a la cazuela y la sepia con guisantes, que es el guiso de toda la vida en el Levante. En brocheta, con marisco: las brochetas de sepia y langostinos.
Receta típica canaria donde podrás elaborar unos estupendos chocos. Ingredientes, cantidades para 4 raciones y preparación paso a paso.
Receta para la preparación de una sabrosa brocheta a base de carne de sepia, langostinos y verduras.
Ricas brochetas cuyo ingrediente principal es la sepia. Ingredientes, cantidades para 4 raciones y preparación paso a paso. Tiempo total: 20 minutos.
La sepia tiene poco colesterol y por lo tanto, representa una suculenta opción para aquellas personas que lo padecen.
Sepia con guisantes: ingredientes, cantidades para 4 raciones y preparación paso a paso. Tiempo total: 55 minutos.
Es una receta ligera, muy fácil de preparar. Ingredientes, cantidades para 4 raciones y preparación paso a paso. Tiempo total: 20 minutos.
Publicidad
Los otros cefalópodos están en calamares, chipirones y pulpo. La plancha, en a la plancha y parrilla.
Sí: choco es el nombre de la sepia en Andalucía y en Portugal, sobre todo cuando es de tamaño mediano. El calamar, en cambio, es otro animal: más alargado, de cuerpo fino y con dos aletas al final, mientras la sepia tiene el cuerpo ancho y una falda alrededor.
Porque su carne es gruesa y las fibras se contraen al golpe de calor, curvando la pieza. Se evita haciéndole cortes cruzados poco profundos por la cara interior y aplastándola con una espátula los primeros segundos. Y plancha muy caliente: a fuego medio suelta agua y se cuece.