Brick de Jabalí
Receta muy extendida entre los cazadores, en las que se preparará carne de Jabalí que se dejarán previamente macerar para suavizar su fuerte sabor.
Carne
Jabalí paso a paso: jabalí guisado al vino, chuletas encebolladas, costillas en salsa agridulce y el adobo que suaviza su sabor.
Es la caza mayor que más se busca, y la que más agradece un paso previo: veinticuatro horas en vino tinto con laurel, ajo y un chorro de vinagre. Eso hace dos cosas —ablandar una carne muy fibrosa y rebajar el sabor fuerte— y a partir de ahí todo es más fácil. El plato de referencia es el jabalí guisado, de hora y media larga de cazuela.
Las piezas con hueso admiten tratamientos más directos: las chuletas encebolladas, donde la cebolla hace de salsa, y las costillas en salsa agridulce, que juegan con el contraste en lugar de esconderlo. Y para aperitivo, el brick de jabalí. De la caza mayor también están el corzo y el ciervo, de sabor más fino.
Receta muy extendida entre los cazadores, en las que se preparará carne de Jabalí que se dejarán previamente macerar para suavizar su fuerte sabor.
Deliciosa receta para la preparación de las costillas de Jabalí en salsa agridulce, esta receta se suele consumir con mucha frecuencia en Argentina.
Los cazadores de Jabalí, entre sus recetas, se guardan esta en la que preparan de manera muy fácil las chuletas de Jabalí en una base de cebolla.
El jabalí es una de los trofeos más preciados en las cacerías, con esta receta podrás preparar el lomo del jabalí guisado, todo un manjar.
Publicidad
Los guisos largos están en guisos y estofados y el resto de la carne en recetas de carne.
En un animal adulto, sí: veinticuatro horas en vino tinto con verdura, laurel y un poco de vinagre. En un jabato joven se puede saltar. La maceración no penetra más de unos milímetros, así que lo que de verdad ablanda es la cocción larga; el adobo aporta sobre todo sabor.
A cerdo, pero mucho más intenso y con un fondo que recuerda al monte. Se suaviza con el adobo, quitando bien la grasa amarilla —que es donde se concentra— y acompañándolo de algo dulce: manzana, castaña, chocolate amargo o un agridulce, que es la vía clásica.
De hora y media a dos horas y media de fuego suave, según la pieza y la edad del animal. No hay atajo: es carne con mucho colágeno y solo el tiempo la convierte en gelatina. En olla rápida se resuelve en cuarenta minutos, pero la salsa sale menos ligada.