Trucos de Cocina Conservar y congelar
Cómo congelar legumbre cocida en raciones
Raciones de 150 a 200 gramos, con o sin caldo, en bolsas planas y etiquetadas. Dos o tres meses, y cómo usarlas sin descongelar.
Cómo se prepara
Cocer medio kilo de legumbre seca de una vez y congelarla en raciones sale prácticamente al precio de la seca y se usa con la comodidad de un bote. Es el punto medio que resuelve el argumento entre la legumbre de bote y la de remojo.
El tamaño de la ración
Entre 150 y 200 gramos de legumbre ya cocida por persona, que es lo que sale de unos 60 u 80 gramos en seco. Congelar en raciones pequeñas y de tamaño conocido es lo que hace que el sistema funcione: una bolsa grande obliga a descongelarla entera y acaba usándose a medias y volviendo al congelador, que es lo que arruina la textura.
Con caldo o sin caldo
Con dos cucharadas de su propio caldo de cocción la legumbre se protege del aire y no se seca, y esa es la mejor opción para guisos y platos de cuchara. Escurrida del todo y bien seca es mejor para ensaladas y hummus, porque llega más entera. En los dos casos la legumbre se enfría deprisa antes de cerrar la bolsa —extendida en una bandeja, o con la cazuela dentro del fregadero con agua fría— y está en la nevera o en el congelador antes de que pasen dos horas desde que salió del fuego. Dejarla enfriar a su aire durante la tarde es justo lo que no se hace: templada varias horas es donde crecen las bacterias. Y no se cierra caliente porque el vapor se convierte en cristales de hielo dentro y esos cristales rompen la piel.
Bolsas planas y etiquetadas
Bolsa de congelación con el aire sacado y extendida en plano, que congela más rápido, ocupa menos y se descongela en la mitad de tiempo. En la etiqueta, la legumbre y la fecha: a los dos meses todas se parecen. Aguantan entre dos y tres meses en buen estado, y a partir de ahí no es que se estropeen, es que la piel se vuelve harinosa.
Cómo usarlas
Sin descongelar, directamente a la cazuela en los últimos diez minutos de un guiso o de una sopa. Para una ensalada, un rato en la nevera o un minuto en agua caliente y bien escurridas. Lo que no conviene es el microondas a plena potencia, que las revienta por dentro y las deja deshechas.
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