Ensalada de pasta
Receta para la elaboración de ensalada de pasta de colores, lechuga, gambas, aceitunas, tomate y zumo de limón.
Pasta
Ensaladas de pasta paso a paso: con aguacate, jamón y rúcula, con verduras y yogur, y el punto de cocción que pide la pasta fría.
La pasta para ensalada se cuece un minuto más que para comer caliente, y no es un error: al enfriarse el almidón se retrograda y el grano endurece, así que un al dente justo acaba resultando duro en frío. Después se corta la cocción con agua fría y se escurre bien. Así se hacen la ensalada de pasta y la ensalada con verduras y yogur.
El formato importa: hélices, lazos o macarrones cortos retienen el aliño en sus pliegues, y el espagueti no. Y el aliño se añade en dos veces —una con la pasta templada, para que absorba, y otra al servir—, que es lo que evita el bloque seco del día siguiente. Con grasa propia, como en la ensalada de pasta y aguacate con jamón, hace falta menos.
Receta para la elaboración de ensalada de pasta de colores, lechuga, gambas, aceitunas, tomate y zumo de limón.
Deliciosa receta de ensalada que combinamos con pasta y yogur, una ensalada diferente para nuestro paladar.
Refrescante ensalada de pasta y aguacate con jamón y rúcula acompañada de pan frito y espolvoreada con semillas de sésamo tostadas.
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Las demás ensaladas están en recetas de ensaladas, la pasta caliente en recetas de pasta y las legumbres que aguantan el táper, en cocidos y potajes.
Para ensalada, sí: corta la cocción y arrastra el almidón de la superficie, que es lo que hace que se pegue en frío. Para pasta caliente con salsa, nunca, porque ese mismo almidón es lo que liga la salsa al fideo. Son dos usos opuestos del mismo gesto.
Dos días en la nevera si el aliño es de aceite y vinagre, y solo uno si lleva mayonesa o yogur. Conviene guardarla sin las hojas verdes y añadirlas al servir. Si ha quedado seca, un chorro de aceite y una vuelta la recuperan mejor que más salsa.